El cuarto sábado de enero, el cielo nocturno de la antigua capital de Nara se tiñe de rojo.
No es un accidente ni un incendio forestal. Es el Wakakusa Yamayaki (la quema del monte Wakakusa), una tradición que se mantiene desde hace cientos de años.
Este espectacular evento, en el que se quema por completo una montaña de 342 metros de altitud, envuelve el frío cielo invernal en calor junto con fuegos artificiales.
¿Por qué los japoneses prenden fuego a una montaña cubierta de un hermoso césped?
🔥 ¿Nacido de una disputa? Un fuego para honrar a los difuntos
Hay varias teorías sobre su origen, pero la más conocida es la de una «disputa de límites».
Se dice que en el periodo Edo, dos grandes templos vecinos (Todaiji y Kofukuji) se enfrentaron por la línea divisoria de sus terrenos, y que la quema del monte surgió como solución (hoy se realiza para honrar y consolar las almas de los antepasados, y también para prevenir desastres).
Qué no perderse
Ese día, primero se lanzan cientos de fuegos artificiales y, justo después, se prende fuego a la montaña de una sola vez.
- Contraste visual: el cielo nocturno y limpio del invierno, la luz de los fuegos artificiales y las franjas de llamas rojas que trepan por la ladera. El contraste entre estos tres elementos es impresionante.
- Preparación para el renacer: la montaña quemada se vuelve negra, pero esa ceniza sirve de abono y en primavera brotan nuevos y hermosos brotes de hierba (wakakusa). No es un fuego de destrucción, sino de renacimiento.
La montaña entera arde solo durante unos 30 minutos a 1 hora.
Ese paisaje, efímero y a la vez poderoso, será uno de los momentos estelares de un viaje de invierno por Japón.





